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Desmotivación laboral, si consigues evitarla, todos seréis más felices

Estar motivado marca la diferencia en la vida de cualquier persona, esforzarte, hacer las cosas con más ganas y disfrutando de ello, hace que todo salga mejor. Pero esto no es siempre posible, por lo que si eres dirigente de una empresa te animamos a leer estos trucos para evitar la desmotivación laboral. Seguro que si consigues que tus empleados estén motivados vas a obtener un mejor rendimiento y un ambiente en el que todos seáis más felices.

En el artículo Motivación laboral, ya dimos 11 ideas para mejorar la motivación laboral. Como seguro que ya has comenzado a ponerlas en práctica, ahora toca saber qué debemos evitar, porque aunque haya días en los que pensamos que estamos haciendo todo estupendamente, nunca estamos libres de caer en errores y en vez de motivar a nuestros empleados, podemos llegar a desmotivarles aún más.

Olvidar que tus trabajadores también son personas y que prefieren ser tratados como tal

Comencemos por algo que puede parecer obvio pero no siempre lo es, “todos (o casi todos) somos personas”, tenemos días buenos, malos y regulares, por lo que nuestro humor puede volver locos a los trabajadores. Si has dormido en el sofá, el bebé no deja de llorar y tienes que ir a ver a los suegros, es normal que no estés radiante, pero si vas a intentar motivar a tus trabajadores, no pagues con ellos tus problemas. Si al día siguiente tienen miedo de mirarte a la cara, piensa que posiblemente algo has hecho…

No saber comunicar adecuadamente

Si tienes un gimnasio en el que gritas, insultas y te pasas con la persona que estás entrenando porque sabes que así estará más motivada allá tú, si no le gusta se cambiará de entrenador personal. Pero cuando se trata de trabajadores lo mejor es evitar la mala educación, recuerda que todos somos personas y a pocos les gusta que les traten mal en su puesto de trabajo. Si eres un poco brusco y lo sabes, quizá te venga bien aprender técnicas para aprender a comunicar, seguro que si le echas ganas, poco a poco dejas de parecer un ogro de cuento.

Fijar metas inalcanzables

Como sabes que tu plantilla trabaja mucho mejor por metas, has decidido fijar que cada uno tiene que vender 672 calcetines al mes por puerta fría. Al final todos acaban de los nervios, no llegan a lo pactado y se sienten mal consigo mismos. En realidad solo necesitas que vendan 15, pero lo haces para motivarles. Si ves que empiezan a quedarse calvos y sin uñas, es muy posible que tengas algo que ver… Establece metas alcanzables, cercanas y posibles. Así seguro que se sienten más a gusto al saber que están haciendo bien su trabajo.

Volverte loco intentando motivar

¿Crees que si alguien está motivado y decides motivarle aún más trabajará más? Pues no, lo más posible es que piense que estás como una regadera y suba el volumen de los cascos cada vez que te ve aparecer. Del mismo modo, si alguien está pasando por un mal momento personal, por mucho que le digas que no esté triste, no va a dejar de estarlo, pero lo que si puede pasar es que se agobie e intente huir en cuanto tenga ocasión. Sé comprensivo, no atosigues a tus trabajadores, ya que cada persona (aunque no te lo creas) tiene una vida fuera del trabajo. Refuerza cuando creas que es conveniente y conoce a tus empelados, solo así podrás realizar una buena motivación.

Pensar que las técnicas de motivación funcionan igual para todos

Seguro que todos los trabajadores aprecian que alguien les diga que está haciendo bien su trabajo, que les feliciten cuando se han logrado las metas establecidas. Pero quizás hay quién trabaja mejor por plazos, quien trabaja mejor a su aire y quién necesita tener todo perfectamente milimetrado. Como cada uno trabaja de una forma, lo que puede funcionar de maravilla con un empleado, puede resultar algo horrible para otros. Si ves que las técnicas que utilizas no funcionan, comienza a buscar nuevas técnicas hasta que consigas tener un ambiente adecuado.

Reforzar con comparaciones o de forma pesimista

¿Tu técnica de motivación es decir mira tu has vendido 20 calcetines y Albert solo 5? Quizás Albert se sienta bastante mal, intente mejorar o se sienta tan desganado que el mes siguiente solo venda 2 pares. Si motivamos sin iniciativa, con pocas ganas e incluso de forma pesimista, piensa que tus trabajadores pueden llegar a desmotivarse.

No hacer un seguimiento de la motivación laboral

Has arreglado la oficina, has puesto sillas nuevas, cada dos días dices a los empleados que hacen muy bien su trabajo y les haces bufandas de ganchillo, pero aún así notas que hay un mal ambiente en la oficina. Quizás hay algo más que preocupa a tus empleados, a lo mejor tiene que ver con que les pagas 700 € y pasan más de 10 horas en la oficina. Lo mejor en estos casos es acostumbrarte a preguntar, hacer un seguimiento de las medidas llevadas a cabo y ver en que más puedes mejorar. Para ello puedes usar encuestas, pequeñas reuniones etc.

Si siguiéramos podríamos encontrar otros errores que llevan a la desmotivación laboral, pero para concluir diremos que si recuerdas que tus empleados son personas, les tratas como tal, les respetas y premias cuando se lo merecen, seguro que no necesitas mucho más para que estén a gusto en su puesto de trabajo.

Hasta aquí los fallos que podemos cometer y que llevan a la desmotivación laboral, os animamos a que nos indiquéis en la caja de comentarios otros fallos que veis en vuestro trabajo, para intentar evitarlos y entre todos conseguir un mejor ambiente en el trabajo.

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