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Mejorar teletrabajo sin traumas; 13 tips para conseguirlo

¿Estudias o teletrabajas? Si haces lo segundo, sabrás trabajar desde casa te puede aportar grandes ventajas, pero también que tienes que organizarte muy bien para no perder la cabeza. Hoy vamos a ver algunas ideas para que el teletrabajo no te lleve la vida y para que tu oficina en casa no se convierta en el camarote de los hermanos Marx. ¡Empezamos!

– Vístete para el trabajo.

Sí, trabajar en pijama mola, pero sólo un rato y los primeros días. Con el tiempo te darás cuenta de que se trata de una mala costumbre que no te permitirá distinguir entre trabajo y vida privada. Una buena ducha y vestirte con ropa adecuada para el trabajo serán la mejor forma de dar la campanada de apertura a la jornada laboral.

– Establece un horario para trabajar.

No fijar un horario puede ser una llamada a la procrastinación, y ya sabes que la procrastinación es más mala que la quina. Establecer un horario de trabajo te ayudará a estar más centrado y a rendir más. Si trabajas para una empresa, será conveniente que coincida con su horario, de cara a disfrutar de una mejor coordinación. Todo esto no significa que no puedas flexibilizar tu horario, pero hazlo con sentido común.

– Reserva un espacio determinado para trabajar.

No queda otra. Si quieres trabajar bien, no podrás hacerlo en el salón mientras tu pareja ve Westworld en la tele. Dedica un lugar espacioso, tranquilo y cómodo para tu trabajo. Llámalo “oficina” para que tus familiares tengan claro que es un espacio de trabajo, y dótalo de las herramientas que necesites (ordenador, impresora, etc), para trabajar en condiciones.

– Toma las medidas necesarias para trabajar con tranquilidad y concentración.

Aunque dispongas de un horario fijo y de un espacio-oficina dedicado expresamente a tu trabajo, servirá de muy poco si tu pareja/padres/hijos llaman a la puerta cada cinco minutos para consultarte dónde has dejado el detergente, si has bajado la basura o dónde están los Minions. Pide a tu gente que respeten tu espacio y tu horario de trabajo, como si estuvieras trabajando fuera de casa. Y no olvides establecer las mismas medidas anti-distracción que tomarías (o deberías tomar) si estuvieras trabajando en una oficina, como evitar perder el tiempo con redes sociales o dejar para tus ratos libres el visionado del último vídeo del lorito bailón.

– Planifica tu trabajo.

Además de tener las condiciones materiales para trabajar bien, necesitarás ser muy organizado con tu trabajo. Programa bien las tareas que debes llevar a cabo. Algunas técnicas de organización del trabajo, como la Técnica GTD o de organización del tiempo, como la Técnica Pomodoro pueden facilitarte las cosas.

– Fíjate objetivos y plazos para cumplirlos.

Dentro de la organización de tu trabajo, la fijación de objetivos y plazos será fundamental. Si trabajas para una empresa, es probable que te vengan dados. Si trabajas como autónomo y no los estableces con claridad, es muy posible que el desorden y tu vieja enemiga procrastinación vengan a visitarte. Mucho ojo, o tu productividad podría reducirse por debajo de lo tolerable.

– Descansa cuando sea necesario.

Al igual que harías en un centro de trabajo, descansa cuando lo necesites. Eso sí, no lo prolongues más de lo necesario con la excusa de que estás en casa. Una siesta de 4 horas con pijama y orinal no cuela como “tomarse un respiro”.

– Sal y haz deporte.

Trabajar en casa y pasar el resto del día también en tu hogar puede desestabilizar mentalmente a cualquiera. Para evitarlo, te vendrá muy bien salir en tu tiempo libre y, si es posible, hacer ejercicio. No sólo será bueno para tu salud, sino que supondrá una desconexión muy sana para la mente y el espíritu.

– Come sano y en horarios regulares.

Zamparte un buey a las 4 de la madrugada con la excusa de que teletrabajas tampoco cuela. Y además, te va a sentar fatal. Los horarios de comida forman parte de tu jornada laboral, así que establécelos y cúmplelos. Y recuerda comer sano, que siempre viene bien y te ayudará a sentirte mejor.

– Cultiva tus relaciones sociales.

Hablar del trabajo también puede ser divertido, e incluso necesario. Si trabajas solo, seguramente echarás en falta los contactos profesionales que un empleo presencial suele proporcionar. Para solucionar esa carencia, puedes establecer relaciones sociales enlazadas con tu trabajo. Existen muchas formas de contactar con gente del gremio y comunicarte con ellos cuando lo necesites (chats, foros, redes sociales, etc). Te sentirás menos solo, tendrás charlas muy necesarias para intercambiar ideas y seguir aprendiendo, consiguiendo progresar en tu trabajo.

– Mantente en contacto con tu empresa.

Si teletrabajas para una empresa te vendrá muy bien no desconectarte de ella e integrarte lo más posible en su dinámica laboral. Aunque no estés en el centro de trabajo, seguramente tengas compañeros con los que puedas contactar a través de múltiples medios, incluso en tiempo real. No dejes esto de lado, es importante; te ayudará a estar actualizado e integrado en la empresa, y a que no se olviden de ti.

– No te olvides del teletrabajo flexible.

Con mucha frecuencia, el teletrabajo no será una opción cerrada, sino que deberá o podrá compatibilizarse con el trabajo presencial. Si no estás utilizando esta opción, plantéatela. Acudir algunos días a la semana o algunas horas al día al centro de trabajo puede ser una estupenda manera de romper la monotonía y seguir viviendo en primera persona el día a día de la empresa.

– Utiliza las herramientas adecuadas para teletrabajar.

¿Cómo que quieres teletrabajar utilizando palomas mensajeras y correo a caballo? ¿Lo has pensado bien? Hoy en día existen múltiples herramientas que pueden ayudarte con el teletrabajo, desde un simple correo electrónico hasta programas para compartir archivos, pasando por un sistema de gestión remota de equipos informáticos, como eHorus.

Y hasta aquí hemos llegado por hoy. Como podrás observar, un elemento clave para mejorar teletrabajo en casa se encuentra en saber diferenciar entre los momentos para el trabajo y los que son para la vida personal. Disfruta de los unos y de los otros, y ¡que teletrabajes bien!

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